Los estadounidenses nativos usaron el té hecho de flores de saúco para tratar las infecciones respiratorias. También usaron las hojas y flores en cataplasmas aplicadas a las heridas, y la corteza, de acuerdo a la edad, como laxante. Con frecuencia las bayas son hechas en bebidas, pies y conservas, pero también han sido usadas para tratar la artritis.

¿Para Qué Es Usado el Saúco Hoy en Día?

Un producto que contenga saúco, así como pequeñas cantidades de equinácea y propóleo de abeja, ha sido ampliamente comercializado como un remedio para el resfriado y la gripa. La evidencia poco convincente sugiere que esta mezcla podría estimular al sistema inmunológico y también inhibir el crecimiento viral.1 En un estudio preliminar doble ciego, la terapia de combinación redujo considerablemente el tiempo de recuperación de la influenza epidémica.2 El saúco también está siendo estudiado en caso de actividad potencial contra otras enfermedades virales, incluyendo VIH3 y herpes.4

Dosis

El té de flor de saúco se hace al agregar de 3 a 5 g de flores secas en una taza de agua hirviendo durante 10 a 15 minutos. Una dosis típica es de 1 taza, tres veces al día. Los extractos estandarizados deben tomarse de acuerdo a las indicaciones en la etiqueta del producto.

Cuestiones de Seguridad

Generalmente, las flores de saúco son consideradas seguras. Los efectos secundarios son raros y principalmente consisten de malestar gastrointestinal ligero y esporádico o de reacciones alérgicas. No obstante, la seguridad en niños pequeños, mujeres embarazadas o enfermeras o quienes tienen enfermedad hepática o renal severa no se ha establecido.